Nueve anuncios tan polémicos o más que el de la ‘bici machista’ de Peloton
La publicidad es decisiva. En manos de los creativos publicitarios queda el resultado de campañas de ventas millonarias o de productos que han consumido ingentes cantidades de recursos, además de la propia reputación de la empresa. Una buena publicidad puede potenciar el producto y la imagen de marca o limitarse a ser una pérdida de tiempo y dinero. Y, a veces, en muy contados casos, la publicidad resulta contraproducente y castiga la reputación de una empresa, con la consecuencia de pérdidas de ingresos o desplomes en Bolsa.