Ser autónomo o gestionar una pequeña empresa en España nunca ha sido fácil. Y es que la mayoría de los que se atreven se quejan de lo mismo: de las trabas para iniciar un proyecto y de la presión fiscal que supone hacerlo,
aun incluso cuando acabas de empezar con muy poco capital. Entre eso y la inflación constante, cada vez supone un mayor reto salir a flote.
Seguir leyendo...