Hace unos años “cenar rápido” era pedir algo a domicilio. Hoy el atajo es más silencioso: abrir la nevera, sacar un plato ya listo, meterlo en la airfryer y, mientras te duchas o recoges dos cosas, la cena se hace sola. No es pereza: es agenda.
Cocinar ya no compite con el hambre, compite con llegar a todo.wf_cms.rss.read_more
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