Adentrarse en el territorio del Valle del Genal en la provincia de Málaga es hacerlo en uno de los enclaves más auténticos y salvajes de toda Andalucía . A pesar de estar relativamente cerca de centros de atracción turística de primer nivel como son la ciudad de Ronda o la Costa del Sol, si nos inclinamos por explorar el Valle del Genal, estamos apostando por uno de los mejores tesoros aún guardados, que escapan a los radares de las grandes masas. El Valle del Genal está compuesto por un destacado ramillete de pequeños núcleos de población, donde uno tiene la sensación de que el tiempo se ha detenido completamente. Pequeños pueblos blancos, rodeados de frondosos bosques y de remotos parajes, en los que es posible descansar, disfrutar de una completa gastronomía y saborear inolvidables rutas. El protagonista de todo ello es el río Genal, un río que en términos de extensión puede considerarse como un río corto, que lleva sus aguas a su río hermano, el Guadiaro, no sin antes pasar y ser protagonista en un total de 15 pequeños pueblos , que constituyen una de las comarcas más espectaculares de toda Andalucía. Un río que además, después de las temporadas de lluvias de los últimos años, ha vuelto a recobrar su brío y personalidad. Un río que además, en muchos de sus tramos, cuenta con la inmejorable compañía de castaños, quejigos y alcornoques. Nos movemos en tierras en las que las distancias en kilómetros entre cada uno de los hitos y poblaciones no parecen gran cosa, pero lo sinuoso y escarpado del terreno serán los causantes de que los desplazamientos sean algo más largos de lo que esperamos . Eso hará que crezca la sensación de encontrarnos en mitad de la naturaleza, de poder disfrutar de estar solos, sin la compañía de nadie en kilómetros a la redonda. Si queremos acudir a la raíz, al comienzo de todo, una gran opción es visitar la localidad de Igualeja, donde se encuentra el nacimiento del río Genal, en un lugar que por su importancia ostenta el título de Monumento Natural. La forma más directa de llegar a este lugar en el que todo comienza, es tomando la carretera que desde Ronda nos lleva en dirección a la Costa del Sol, hasta que encontremos el desvío que nos dirige a Igualeja. Una vez allí, el nacimiento del río Genal no tiene pérdida, ya que se encuentra a la entrada del pueblo. El nacimiento del río Genal se encuentra en un manantial que comienza a manar dentro de una curiosa cueva, que desde tiempos inmemoriales los más antiguos del lugar han denominado como 'El Nacimiento' . Es justo en ese lugar donde comienza el camino de un río que poco a poco va tomando personalidad y se erige en el protagonista de toda una comarca. En este rincón de la provincia malagueña es posible disfrutar de preciosos paseos junto al río escuchando el rumor del agua, perderse por el encantador barrio del Albaicín, visitar la iglesia de Santa Rosa de Lima o descubrir el barrio de Santa Rosa. Muy cerca del nacimiento del Genal se encuentra una vía ferrata, mientras que algunas de las rutas de senderismo más famosas que se pueden llevar a cabo por estos lares son la del Charco de la Cal y Las Caleras. Al encontrarnos en un lugar donde el agua es el elemento dominante, a lo largo de la historia, Igualeja ha sido un enclave en el que funcionaban numerosos molinos que trataban de aprovechar la fuerza del agua . Así eran molinos de aceite o de harina, destacando enclaves como los molinos de Blas, Hiladero, Crespo o el Molino de la calle Baja.