Los chicos del pueblo
Es recurrente en mi familia la anécdota de cuando mi abuelo, ya septuagenario, saludó afectuosamente a un conocido de su quinta por la calle. Intrigados, sus hijos le preguntaron quién era aquel señor, a lo que respondió: «un chico del pueblo». La anécdota es recurrente porque de «chico», en referencia a la edad, a sus hijos les pareció que tenía bien poco. Hacía ya muchos años que no vivía en el pueblo, lo había dejado muy joven y sólo iba muy de vez en cuando. Mi abuelo conservaba algunos amigos... Читать дальше...