Un minuto de silencio, el más triste de este verano, colmó Madrid de realidades: la de que el toro mata en cualquier plaza, en cualquier país, a los de fama y a los que la sueñan. Álex Gavino soñaba faenas de grandeza y la muerte le sobrevino de paisano, en un festejo popular del Perú, donde se hallan las raíces de la máxima figura. Fue precisamente Roca Rey quien dio voz a este doloroso adiós en sus redes sociales. Y la Monumental se hizo eco con un silencio respetuoso. ¿Qué pensarían entonces esos novilleros, hombres ya hechos y derechos? Читать дальше...