Creo que jamás podré olvidar aquella noche del 22 de octubre de 1975, era miércoles- por entonces, casi todos los partidos de competición europea se jugaban en ese día de la semana-, y el escenario, un Atotxa lleno a reventar. Y es que el cartel era de auténtico lujo: no tocaban los Beatles, pero sí unos melenudos de Liverpool, que con el balón en los pies, hacían las delicias del aficionado. El equipo, entonces dirigido por el legendario Bob Paisley, era el primer grande de verdad que pasaba por el viejo campo del paseo Duque de Mandas. Читать дальше...