Podemos hacernos los duros, exhibir al mundo lo guapos y excelentes que somos, de verdad sentirnos como tiburones, tiburones blancos curtidos y expertos, pero en el fondo a duras penas sabemos cómo envolver un bocadillo o un regalo en condiciones, apenas somos capaces de afeitarnos sin dejarnos la cara como si hubiéramos peleado con diez gatos a la vez, apenas sabemos darle la vuelta a una tortilla de patatas sin dejar la cocina hecha un cisco, apenas sabemos qué cara poner o qué diablos pensar cuando abrimos el capó del coche . Читать дальше...