El tiempo se esconde en los objetos. En cada gaveta olvidada, en cada caja que se guarda bajo la cama, en cada carpeta acomodada en un librero... Acumulamos mucho pero no son solo cosas, sino fragmentos de vida. ¿Quién no guarda cartas amarillentas de la adolescencia, e incluso quemadas por los bordes; entradas de conciertos o de obras de teatro; un vestido que nos regalaron aunque ya no nos sirva, la libreta de la asignatura favorita o aquella de versos que aseguraba que «quisiera ser un mosquito... Читать дальше...