De inyectar orina a ranas al test de embarazo doméstico que nació en la cocina de una publicista
Hasta bien entrado el siglo XX saber si una mujer estaba embarazada era más un arte que una ciencia. Se combinaban el retraso menstrual, los síntomas físicos y la opinión del médico, y no pocas veces las conclusiones llegaban tarde, cuando ya nadie tenía dudas. A partir de los años veinte aparecieron los primeros test biológicos modernos, basados en inyectar orina de mujeres en animales como ranas, ratones o conejas para detectar la presencia de la hormona del embarazo, la HCG. Aquello era ciencia... Читать дальше...