La estrella intrusa de Navidad
«En el principio creó los cielos y la tierra…», comenzó recitando William Anders. «Y Dios dividió la luz de la oscuridad…», continuó su compañero James Lovell antes de que el comandante Frank Borman concluyera esa emotiva lectura de los primeros pasajes del Génesis desde el espacio con el último versículo: «Y Dios llamó a la luz día y a la oscuridad, noche». Los tres astronautas del Apolo VIII acababan de lograr una hazaña que nadie había conseguido hasta entonces. Esa Nochebuena de 1968, su nave... Читать дальше...