El renacer del tenis masculino en Estados Unidos
El 7 de septiembre de 2003, llevado en volandas por la ruidosa pista central de Flushing Meadows, Andy Roddick ganó 6-3, 7-6 y 6-3 a Juan Carlos Ferrero para conquistar el US Open. Ocho semanas después, aquel joven nacido en Nebraska también se hizo con el número uno del ranking ATP. Tenía 21 años y un cañón de saque como muy pocos se han visto. Roddick, pues, parecía destinado a prolongar el reinado tenístico de Estados Unidos, una tierra prolífica en leyendas. El heredero de los Jimmy Connors, John McEnroe, Pete Sampras o Andre Agassi. Читать дальше...