Y de la Rod Laver Arena surge un rugido descomunal que atraviesa el planeta y la historia del tenis. Lo suelta Novak Djokovic , 39 años en mayo, campeón de 24 Grand Slams, arrinconado por los Sinner y Alcaraz de turno, casi olvidado por muchos, finalista del Abierto de Australia tras un ejercicio descomunal de todo: saque, revés, derecha, táctica, pundonor, orgullo y todo lo que es el serbio: puro tenis. Después de cuatro horas y diez minutos, sacude a Sinner y las estadísticas, y a las quinielas... Читать дальше...