El 26 de agosto de 1944, París celebra su liberación. La guerra parece retirarse unos pasos, lo justo para dejar paso a la multitud, a los abrazos, a la euforia de los supervivientes. La plaza del Hôtel de Ville está llena de cuerpos felices cuando, de pronto, el sonido seco de los disparos recuerda que la historia nunca abandona el escenario. Francotiradores ocultos en los edificios cercanos disparan sobre la plaza mientras, a su vez, Robert Capa dispara su cámara en el instante exacto en que el miedo adopta forma física... Читать дальше...