Dentro del despacho oficial de Jorge Azcón (Zaragoza, 1973) habita su verdadero despacho. Es una sala pequeña, sencilla, sin grandes mesas ni butacas. Un escritorio con un montón de papeles ordenados, bolígrafos, una pizarra blanca en la que escribe con rotulador y un corcho donde poder clavar chinchetas. Es un espacio de trabajo directo, con pocas florituras, transparente, pero con ambición. Igual que el presidente de Aragón. Azcón forjó su carrera política en el municipalismo puro y el Ayuntamiento de Zaragoza -como concejal... Читать дальше...