Este fin de semana he ido en tren. Lo hago, como muchos españoles, varias veces al año, coincidiendo con el periodo de vacaciones o alguna escapada de fin de semana. Reconozco que desde hace tiempo cada vez cojo el tren con menor ilusión por el claro deterioro del servicio, con frecuentes retrasos, problemas con el aire acondicionado y, cómo no, con las historias del verano pasado aún en la memoria. Pero debo reconocer que este fin de semana un sentimiento precioso afloró en mi corazón cuando, recorriendo... Читать дальше...