También es mala pata
Salvo para las gentes con muchas tragaderas o con mucha hambre atrasada, la política es un ocupación ingrata. Con los políticos en activo, la población común, es decir, el grueso del padrón, suele tener escasa consideración, y así es el caso de que cuando pisan asfalto son recibidos en unas ocasiones a pedradas (que no diremos que esté bien) y en otras a denuestos muy directos y con diversidad apelativa (ladrón y otros epítetos consonantes, ustedes disimulen). No puede decirse que servidor sea devoto... Читать дальше...