Todas las veces que la lie parda
'Cuarenta años dando clases dan para muchas equivocaciones. Me gusta recordarlas por varias razones. Especialmente, porque cuando opino de esto o aquello con firmeza no es capricho, que lo haya leído o me lo han contado, sino porque ya estuve allí y con el tiempo he visto que lo hice mal. Vamos, que he aprendido a base de pifias, juas, juas. Seguramente por eso me incomoda la gente arrogante que nunca se equivoca, que no pide disculpas ni reconoce en el otro algún grado de razón. Pero no nos metamos en jardines... Читать дальше...