Hace unas décadas, los arqueólogos descubrieron una fosa común del siglo IX en Gomolava, Serbia, con 77 cuerpos apilados unos sobre otros, la mayoría mujeres y niños. Como no sabían qué les había ocurrido, atribuyeron las muertes a una epidemia que probablemente se había ensañado con los más débiles. Pero no fue así. Un nuevo estudio llevado a cabo por las universidades de Edimburgo, Dublín y Copenhague ha descubierto que las víctimas fallecieron en una masacre selectiva que incluyó golpes y apuñalamientos... Читать дальше...