Como me he comprado una cafetera, el algoritmo ha decidido convertirme en barista, palabro ya aceptado por la RAE, que ha evitado definirlo como camarero con ínfulas. Hay lugares de internet donde el café ya no es una rutina, sino un ritual, de tal modo que sacar un expreso de una cucharada de café se ha convertido en una forma de ordenar el mundo o la vida propia: primero hay que pesar los granos, luego humedecerlos para quitárle la estática y molerlos a un muy determinado grosor, pues ahí nos jugamos... Читать дальше...