Tan vacía de contenidos resultó la Conferencia de Presidentes de la pasada semana en Barcelona que lo más reseñable en las jornadas previas y durante la reunión de los responsables autonómicos y el jefe del Ejecutivo fueron las protestas de Isabel Díaz Ayuso por el uso de pinganillos y traductores para entender las intervenciones en catalán y euskera de Salvador Illa e Imanol Pradales. Para eso ha quedado un órgano que debería funcionar como articulador de nuestro Estado pseudo-federal, seguramente consecuencia de un Gobierno débil y sin pulso y unas Comunidades mayoritariamente en manos del partido rival, que al tiempo que piden soluciones reales a sus problemas exigen elecciones que nos saquen a los españoles del marasmo político que sufrimos....
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