El Barcelona
ya prepara la final de la Liga de fútbol sala bajo el impacto del increíble arbitraje sufrido en Son Moix, especialmente por
la agresión impune de Fabinho sobre Adolfo después del 2-4, obra del azulgrana, justo después del 2-4 que dejaba al palma Futsal sin título. Una agresión completamente gratuita y
delante mismo de uno de los árbitros. Nadie en el vestuario azulgrana se explica lo sucedido, aunque estuvo en la línea del arbitraje vivido durante todo el partido.
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