No podían empezar mejor las 24h de Le Mans para Ferrari. La posición de salida no era la idónea para ninguno de los tres coches pero es sabido por todos que la clasificación en la mítica carrera de resistencia es de lo que menos cuenta. Y en menos de cinco horas queda claro el porqué. Los de Maranello lideran la clasificación con el coche de
Miguel Molina, que justo antes de que cayera la noche se subía al coche, en primera posición. Seguir leyendo...