No hay semana tranquila. Ahora se bombean Irán e Israel y estos tienen material para mucho tiempo. Esperemos que lo guarden. Mientras, el
Real Madrid, tocado en la clasificación y en su amor propio, está teniendo un verano como no lo había vivido en las últimas épocas. Quizás alguien pensó en la capital que ya con el equipo de hace dos años iban a vivir toda la vida. Pronto se dieron cuenta de que alguien les pasaba por la derecha, el
Barça, y varios grupos futbolísticos lo hicieron por la izquierda en la nueva Copa de Europa.
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