“Después fue” y otros poemas
Después del apogeo fue que nos enfangamos. Muertos, y rematados, ya el uno para el otro bañaditos denotamos un lacónico escepticismo.
Después del apogeo fue que nos enfangamos. Muertos, y rematados, ya el uno para el otro bañaditos denotamos un lacónico escepticismo.