El portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Toledo, Txema Fernández ha pedido este lunes al Gobierno local que apruebe de una vez por todas la ordenanza de Zona de Baja Emisiones, un proyecto que cuenta con una inversión de cuatro millones de euros, que lleva un año de retraso y que permitirá que sea una ciudad medioambientalmente sostenible y evitar que la polución y los gases de efecto invernadero, «siguen predominando en nuestra ciudad». Txema Fernández ha afirmado que valora «muy positivamente» las estaciones medidoras, las cámaras, las pantallas, muchas de las cuales no funcionan y el resto de elementos que formarían parte de este proyecto, «pero la ordenanza sigue sin estar aprobada», ha repetido el concejal para recordar que aún no ha salido a información pública y no hay un texto definitivo que «podamos debatir». El concejal ha dicho que es un proceso que se inicia en el año 2021, con la aprobación de una ley que obliga a tener esta ordenanza en 2023 «para lo que nos dieron una moratoria de 18 meses y disponer de ella junio del año 2024», ha repasado el concejal de Izquierda Unida. El portavoz municipal de IU ha reclamado que esa ordenanza debe apostar por la peatonalización de las calles, ofrezca soluciones al vehículo privado, en vez de debatir sobre los puentes para unir el Polígono con Azucaica, ha incidido que buscan soluciones al coche privado. Fernández ha reclamado al Gobierno local soluciones a los problemas de transporte colectivo que «eso sí que facilita unas ciudades sostenibles y favorece que las ciudades se puedan caminar», ha indicado para recordar que el gobierno del Ayuntamiento de Toledo está lastrado por un partido, Vox. El concejal ha puntualizado que el equipo de Gobierno relativa el efecto del cambio climático afirmando «que todos los veranos hace calor y que en las ciudades siempre ha habido coches». «No se creen ni las políticas de cambio climático ni las políticas de movilidad sostenible, por eso no quieren avanzar sobre esta ordenanza», concluye Fernández..