Los Mossos d'Esquadra detuvieron el pasado 10 de junio al cantante de trap Juan Cecília Ruiz, conocido como Cecilio G , al presentarse en una comisaría de Barcelona para denunciar la pérdida de su DNI, según ha avanzado 'El Caso' y han confirmado fuentes policiales. Fue al comprobar su identidad, como agentes del Cuerpo catalán detectaron un requerimiento judicial con una orden de busca y captura de un juzgado de la ciudad para cumplir una condena por un robo con violencia . Entonces, tras ser arrestado y pasar a disposición judicial, ingresó en prisión para cumplir la pena de 22 meses de cárcel. Cabe recordar que Cecilio G ya fue detenido hace tres años, durante el festival Sónar en el capital catalana, por agredir a un agente de los Mossos. Un suceso que se produjo después de que el artista se hubiese bajado los pantalones ante una empleada del festival. Fue entonces cuando se movilizaron vigilantes de seguridad del evento, pero el cantante les recibió de forma «agresiva». Ante esta situación, hasta allí se desplazó la Policía catalana, tras ser alertados de que había un hombre «muy alterado». Una vez allí, Cecilio G se habría encarado con uno de los agentes, motivo por el que fue detenido. En mayo de 2023 también fue arrestado. En esa ocasión en Sevilla , acusado de golpear a un policía fuera de servicio, quien le había llamado la atención por estar haciendo un grafitti. El trapero se encontraba en la avenida Miraflores cuando el agente le pidió que dejara de pintar en las paredes. Cecilio G se negó, y el funcionario se identificó, lo que terminó por desencadenar el suceso, que se produjo sólo unas semanas después de el trapero agrediese a la candidata de Vox en Lloret de Mar al grito de: «Eres una puta del Estado». El artista de Poble Nou ha protagonizado muchas otras polémicas. En plena pandemia, subió una fotografía a sus redes sociales presumiendo de ir sin mascarilla en el metro, lleno de gente, lo cual desató una enorme ola de críticas. Los internautas le reprocharon su actitud y se mostraron su indignación ante «la falta de respeto» del artista por no seguir las pautas de seguridad instauradas por la crisis sanitaria de la Covid-19. El pasado enero, fue visto en Tarragona, concretamente en la urbanización Ciutat Jardí, haciendo un enorme grafiti en un muro de la Baixada de la Beneficència por la noche. Según medios locales, ya de madrugada un vecino lo echó del patio de su casa, donde se había echado a dormir visiblemente afectado por el exceso del alcohol.