Ofrecen hasta US$20.000 de recompensa para arrestar a dos inmigrantes que se escaparon de centro de detención en Nueva Jersey
Agentes federales anunciaron que continúan en la búsqueda de los inmigrantes que escaparon el 12 de junio de un centro de detención en Nueva Jersey. Dos de los cuatro detenidos siguen prófugos por lo que la justicia ofrece US$10.000 por la captura de cada uno.
Los inmigrantes fueron recluidos inicialmente en Delaney Hall, lugar que el alcalde de Newark Ras Baraka no autorizó para las detenciones. Además, los otros dos acusados fueron capturados el fin de semana por el FBI y el ICE.
¿Qué se sabe sobre los prófugos?
De acuerdo a los reportes del ICE, Franklin Bautista y Andrés Pineda son considerados como potenciales amenazas a la seguridad pública. Bautista enfrenta cargos por posesión de armas de fuego, amenazas terroristas, entre otros. En el caso de Pineda enfrenta cargos por robo residencial y hurto.
Ambos provenientes de Honduras también son procesados para su deportación. En sus estatus migratorios, Franklin Bautista ingresó ilegalmente al país mientras que Andrés Pineda se quedó más tiempo con la visa de turista.
Esto es lo que se sabe sobre la fuga
Las investigaciones señalan que los inmigrantes escaparon pateando una pared del centro ubicado en Delaney Hall, detalle que había advertido Baraka en anteriores oportunidades. También el senador de Nueva Jersey Andy Kim agregó que la construcción era “deficiente”.
“Estas estructuras son solo paneles de yeso con malla interior que daban paso a un muro exterior por lo que los cuatro terminaron en un estacionamiento”, declaró.
Por otro lado, el Departamento de Seguridad informó que han movilizado mayor cantidad de agentes para salvaguardar la seguridad de los ciudadanos e invitó a que cualquier información sea reportada a la línea del ICE: 866-DHS-2-ICE.
Delaney Hall es una "casa de los horrores"
El viernes 13 de junio, el senador de Nueva Jersey Cory Booker junto al senador Kim denunciaron las pésimas condiciones que se viven dentro del centro de detención. Las pocas comidas y el hacinamiento son factores que consideran alarmantes.
Testimonios de familiares de reclusos señalan lo mismo. Rosalinda Ortega, esposa de un inmigrante, cuenta que no ve a su pareja desde hace semanas y que la única comunicación son por llamadas. “Me pide que deje de llamar, que no puede dormir por las camas ya que ha perdido más de 9 kilos”, declaró.
Hasta el momento, el ICE no se pronuncia al respecto.