La expedición del
Barça abandonó
Colonia con la sensación de que el equipo estaba para traerse la
Champions, pero un arbitraje sibilino dificultó mucho las cosas en semifinales. En general, los macedonios
Slave Nikolov y
Gjorgji Nachevski siguieron un criterio distinto en las dos áreas, hilaron fino con el Barça y tuvieron una manga más ancha para el
Magdeburgo y, en un duelo entre dos colosos tan igualados, fue muy complicado superar ese obstáculo.
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