El
Olympiacos tocó la gloria en Grecia en
la final más triste y polémica de la historia. Lo hizo ante su eterno rival, el
Panathinaikos, en una eliminatoria que corrió serio peligro tras el enfrentamiento entre ambos presidentes. Los dos clubes cruzaron sus límites y el
Gobierno se vio obligado a intervenir.
Seguir leyendo...