A los 10 años
Gisela Pulido ya estaba determinada a ser la mejor kitesurfista de todos los tiempos y es por ello que le pidió a sus padres mudarse a Tarifa, una de las mejores localidades para practicar este deporte.
Juan Manuel Pulido siempre confió en el talento de su hija y no dudó en vender su piso en Barcelona para perseguir ese sueño. 20 años después, la deportista sigue afincada en la localidad gaditana que le robó el corazón y allí ha creado su propia familia.
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