La implicación de la cúpula del PSOE en una presunta trama de corrupción en la adjudicación de contratos de obra pública ha supuesto una patada al tablero político español, en el que los socios de Pedro Sánchez han empezado a tomar posiciones. Entre ellos, EH Bildu pide un programa político que abra el debate sobre el «modelo territorial» del Estado para darle continuidad al Gobierno en el «medio y largo plazo». Se trata de una reclamación que Arnaldo Otegi, secretario general del partido de izquierda independentista vasca, ya ha venido haciendo en los últimos años. Con Sánchez en la Moncloa Bildu ve una «ventana de oportunidad» para avanzar en sus demandas soberanistas , que han decidido impulsar tras las revelaciones del informe de la UCO y antes de ver cuál es su nueva «interlocución» con los socialistas. Hasta la semana pasada, era Santos Cerdán, ex secretario de Organización del PSOE, quien cumplía con ese papel. Otegi ha participado este martes en una entrevista con Radio Euskadi, la primera después de estallar el escándalo y de la comparecencia de ayer de Pedro Sánchez en Ferraz. Según el líder de Bildu, «ya no vale» la estrategia planteada por el presidente del Gobierno para aferrarse al poder, afirmando que la alternativa (un Gobierno de la derecha) es peor: «Hasta ahora había un interés común en el bloque de investidura de pensar que la alternativa es peor. Eso ya no vale. Eso no sostiene la acción de Gobierno ni la legislatura». No se trata, según Bildu, de hasta donde puedan escalar los casos de corrupción que envuelven a los socialistas, dado que ya se ha producido un «cambio de pantalla». Una idea que ya planteó el lendakari , Imanol Pradales, el viernes de la semana pasada. «Va a hacer falta un bloque con un programa y un propósito» , ha dicho Otegi, para quien el problema de la corrupción es «consustancial» al «régimen del 78». Así, pide que se plantee el debate sobre la «plurinacionalidad» y el «derecho a decidir», una exigencia troncal en el programa político de Bildu, en el que se incluya un cambio hacia un «modelo de Estado» diferente que satisfaga a las «naciones sin Estado». «Qué quiere hacer el PSOE en los próximos diez años, dónde quiere situarse» , pregunta retóricamente Otegi, que no ha hablado con Sánchez desde que estallara el escándalo: «El PSOE es un partido en 'shock', que no ha tenido tiempo de pensar qué le ha ocurrido». La línea argumental planteada por el presidente del Gobierno tampoco convence al PNV , otro de sus socios en la mayoría que permitió su investidura en noviembre de 2023. «Desde un punto de vista ideológico puedo entender que diga que su obligación es mantener este Gobierno a toda costa, pero afirmar eso como algo rotundo es tanto como decir que 'aquí vale todo o cabe todo', y yo creo que en algún sitio hay una raya», ha afirmado también este martes Aitor Esteban. El presidente del PNV, que ha dirigido a Sánchez sus quejas por tratar el informe de la UCO como una sentencia judicial, ve «muy complicado» el continuar con la legislatura si no se aclara lo que ha sucedido y se aprueban Presupuestos para que la legislatura continúe: Tenemos claro que aquí puede haber un ovillo del que solo vemos el principio del hilo. Tendrá que ir desmadejándose y, por tanto, hay que estar atentos y atentas».