La historia de Álvaro Valles no es fácil de ver en el mundo del fútbol. Un año entero sin jugar por cumplir el sueño de volver al equipo de su vida, al Real Betis . Militó en etapa juvenil y en el primer filial hasta que se marchó libre en 2018 para buscarse la vida en Las Palmas . Fue subiendo peldaño a peldaño y se convirtió en el portero revelación de la temporada 2023-24. Entonces el Betis reactivó su regreso pero su club no aceptó las condiciones propuestas. Se resistió Valles a irse a otros equipos que le querían como el Aston Villa o el Olympique de Marsella e hizo valer su compromiso y fidelidad al Betis. De tal forma que fue castigado al pasar de titular indiscutible a tercer portero y tener que ver los partidos desde la grada. El equipo canario sólo liberó su contrato una vez pasado el mercado de enero para que no pudiera jugar en ningún otro conjunto. Al final Valles quedó desatado para firmar por el Betis en estas fechas hasta 2030 y Las Palmas descendió a Segunda sin recibir ningún euro por su guardameta, que con 27 años está en una edad óptima para seguir rindiendo al máximo nivel en la élite. La de Valles ha sido la historia de un compromiso y mucho silencio s. No quiso el portero hacer declaraciones altisonantes ni siquiera cuando peor lo pasó en Canarias ante las presiones del presidente y el director deportivo de Las Palmas, que movieron ofertas de otros clubes para tratar de forzar su voluntad. Valles dijo siempre que quería ir al Betis y en Heliópolis plantearon ofertas a la baja para poder llegar a un acuerdo sabedores de que tenían la sartén por el mango. Miguel Ángel Ramírez , presidente amarillo, las rechazó. Incluso en enero cuando hubo un acercamiento en el tramo final del mercado. Todas las puertas se cerraron para Valles, quien cuando quedó liberado en los primeros días de febrero optó por volver a Sevilla y prepararse ya para la 2025-26 como verdiblanco. En diferentes entrevistas ha sido muy prudente el guardameta con sus palabras no sólo sobre lo vivido en Las Palmas sino acerca de su futuro en el Betis. El club verdiblanco le asistió con los entrenamientos que tenía que desarrollar en estos meses junto a un preparador físico y otro de porteros . La idea es que mantuviera el nivel competitivo aunque está claro que tendrá que aprovechar bien la pretemporada a las órdenes de Manuel Pellegrini a partir del próximo 9 de julio. No será la primera vez que Valles se ejercita con el primer equipo verdiblanco, dado que en 2017 fue seleccionado para formar parte de la preparación del equipo de Quique Setién en Montecastillo, junto a otros canteranos como Nacho González, Redru, Francis, Narváez y Junior, quien precisamente se convertirá en el tercer fichaje bético tras el meta y Natan. Entonces Valles había agotado su etapa en el juvenil y ya estaba en el filial a las órdenes de José Juan Romero y junto a Pedro, que sí llegó a debutar al final de ese curso tras las lesiones de Adán y Dani Giménez . Ese verano se fue cedido al Gerena, donde disputó 35 partidos pero no acaba de convencer y el Betis le deja libre para que se vaya al filial de Las Palmas. Su capacidad de trabajo y tesón le sirvieron para continuar superando adversidades y de amarillo aprovechó la baja de Raúl Fernández para debutar con el primer equipo y asentarse en Segunda. No había jugado mucho en el Las Palmas Atlético pero Pepe Mel confió en él y le fue dando partidos en la 2019-20. El salto definitivo lo dio al inicio de la 2020-21 cuando ya era de pleno derecho del primer equipo pero en la 2021-22 no jugó todo lo que quería, hasta que Xavi García Pimienta apostó por él. A partir de ahí voló como titular indiscutible. En noviembre de 2022 se rompió el menisco y estuvo dos meses fuera pero supo recuperarse a tiempo para volver y guiar a su equipo al ascenso. En Primera fue Valles el meta revelación de la 2023-24 jugando 37 de los 38 encuentros ligueros de su equipo y ganándose un valor de mercado muy alto. Entonces ya se planteó el Betis su fichaje pero debía esperar a llegar a un acuerdo con Las Palmas o esperar a la conclusión de su contrato. Valles no quiso renovar y así se lo hizo ver a Ramírez en muchas ocasiones. El Betis estaba en su mente y así ha conseguido ahora su sueño al volver como portero de pleno derecho del primer equipo. Con Valles junta el club verdiblanco a porteros con ADN bético indiscutible dado que Adrián, Vieites y Guilherme son también canteranos. Una apuesta de presente y futuro. Valles , supone un ejemplo de fidelidad pocas veces visto en el fútbol. La semana pasada firmó su nuevo contrato hasta 2030 y posó para la sesión de fotos y vídeo en el Villamarín, su casa, donde hizo un gran partido en noviembre de 2023, cuando todos ya miraban con lupa sus actuaciones. Ahora ya es bético de nuevo y quiere serlo durante muchos años.