Kimi Antonelli logró el pasado domingo su primer podio en la F1, en
Canadá. La joven joya de Mercedes consiguió así ser el tercer piloto más joven de la historia en lograrlo. Muchos podían pensar que el italiano de
18 años aprovecharía para celebrarlo por todo lo alto en Montreal, pero no pudo. Tuvo que contenerse.
Como el propio Kimi reconoció tras la carrera, tenía que estudiar... "si no, mi madre no estará contenta". "Tengo que evitar la resaca", aseguraba entre risas. Y es que a su regreso a Italia, este miércoles, tenía que empezar lo equivalente a los
exámenes de Selectividad, los de 'Maturità', para recibir el título posterior al bachillerato.
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