Se trata de una enmienda que presentó la diputada laborista Tonia Antoniazzi. Salió adelante en la Cámara baja con 379 votos a favor, frente a 137 en contra. Implica que las mujeres que interrumpan su embarazo después de las 24 semanas —plazo legal en el Reino Unido— ya no serán procesadas.