Los Pacers fuerzan el septimo partido con una exhibición en Indiana
El anillo de la NBA se decidirá en el séptimo partido. Los Pacers arrollaron a los Thunder en Indiana con dos primeros cuartos soberbios. Y eso que en los cuatro primeros minutos de partido fallaron los ocho primeros tiros que intentaron. A partir de ahí desencadenaron una tormenta perfecta que se llevó por delante al equipo de Oklahoma. La aportación del banquillo, la resurrección de Haliburton pese a sus problemas físicos, el acierto exterior, el cuidado del balón... el parcial del segundo cuarto, 36-17, reflejó a la perfección la superioridad de los Pacers.
En los Thunder, Shai Gilgeous-Alexander y Jalen Williams estuvieron demasiado solos. El juego interior, Holmgren y Hartenstein, no existió, el banquillo apenas aportó y las pérdidas de balón fueron un lastre excesivo. Los Pacers llegaron a mandar por más de 30 puntos y el último cuarto sobró.
La final será la quinta en el siglo XXI que alcanza los siete partidos. Recordemos: en 2005 los Spurs se impusieron a los Pistons; en 2010 los Lakers de Kobe y Pau Gasol derrotaron a los Celtics; en 2013 los Heat de LeBron James acabaron con los Spurs y tres años después repitió LeBron con los Cavaliers ante los Golden State Warriors.
108. Indiana Pacers (28+36+26+18): Haliburton (14), Nembhard (17), Nesmith (10), Siakam (16) y Turner (3) -quinteto titular- Toppin (20), Sheppard (7), McConnell (12), Mathurim (2), Bradley (3), Furphy (0) y Johnson (0).
91. Oklahoma City Thunder (25+17+18+31): Gilgeous-Alexander (21), Williams (16), Dort (3), Holmgren (4) y Hartenstein (10) -quinteto titular- Wallace (2), Caruso (0), Wiggins (5), Joe (11), K. Williams (3), J. Williams (7), Ajay (2), Mitchell (2), Jones (4) y Dieng (3).
Árbitros: Zarba, Brothers y Guthrie. Sin eliminados. Técnica a Bradley.
Incidencias: 18.000 espectadores en el Gainbridge Fieldhouse de Indianápolis. Sexto partido correspondiente a las Finales de la NBA.