Barrios levanta al Atlético, que derrota al Seattle Sounders (3-1)
A veces la vida es mejor al revés. Es lo que le sucedió al Atlético en la jugada que abrió el marcador. Sorloth lanzó a Giuliano y cuando el pequeño Simeone llegó a posición de pase el que esperaba la pelota era Barrios y no el delantero noruego. El remate de Barrios que buscaba la escuadra pegó en el larguero antes de entrar. El canterano se señalaba la sien, como diciendo que hay que tener cabeza también para buscar el disparo.
Barrios marcó dos goles, el primero y el último y fue elegido el mejor del partido, probablemente por esos goles, aunque lo mereció por muchas cosas más. A su lado estaba Koke, que se encargaba de guardar la posición y a él le permitía llegar más al área y despreocuparse un poco más de lo que sucedía a su espalda. Es probable que Barrios acabe siguiendo los pasos del capitán y termine su carrera siendo un «5» de esos que guardan el sitio y ponen orden. Pero de momento, aunque esté capacitado para dirigir el equipo, es más provechoso cerca del área. Sólo le faltaban los goles que le piden Simeone y Koke y contra los Sounders marcó dos.
Son los mismos que ha marcado en los últimos dos años y consiguió lo que no fue capaz de lograr Julián Álvarez. El delantero argentino estuvo cerca del gol, pero en la primera gran jugada del partido quiso ajustar tanto que la pelota se le marchó pegada al poste. Pudo haber marcado de penalti después de que el árbitro lo señalara después de una caía de Giuliano en el área. Pero el VAR le advirtió de algo y él, después de revisarlo en el monitor, dijo que no había nada vaya usted a saber por qué. También regaló el argentino lo que parecía un gol seguro a Sorloth, pero el delantero noruego mandó la pelota por encima del larguero.
El Atlético encontró el segundo gol en una jugada parecida a la del primero. Esta vez fue De Paul el que vio la llegada de Llorente por el centro, pero el remate de Marcos pegó en el larguero y salió hacia fuera. Como la jugada venía de un córner todavía andaban por allí los dos centrales. Le Normand salvó la pelota del fuera de portería y Witsel remató con la cabeza para ampliar la ventaja rojiblanca.
No se rindió el Seattle Sounders y Rusnack, el eslovaco, puso el 1 en el marcador y los nervios en el cuerpo del Atlético. Le costó al equipo rojiblanco mantener el ritmo de los primeros minutos, la presión alta que alejaba a los Sounders de su área, y estuvieron cerca de marcar el segundo, pero Ferreira estaba en fuera de juego.
A esas alturas ya había marcado Barrios su segundo tanto con un golpe sutil con el interior que mandó con suavidad una pelota que volaba al fondo de la portería. El mejor del partido.