Salvar el alma de los edificios: Humix protege el patrimonio histórico frente a la humedad silenciosa
La humedad no se ve, pero se siente. Y en los edificios históricos, se acumula durante años hasta que deja huella: grietas, manchas, olor a cerrado, materiales que se deterioran. La piedra se resquebraja, la madera se hincha, el papel se ondula. Lo que parecía una simple mancha se convierte, con el tiempo, en una amenaza para el alma de un edificio. En este escenario, Humix irrumpe con una propuesta innovadora y respetuosa.