Ni de lejos se trata de un partido cualquiera. Ni para el
Oviedo ni para el
Mirandés. Muestra de ello es el ambiente que se espera en un
Carlos Tartiere que colgará el ‘no hay billetes’, con la afición local esperando que se acabe la larga travesía de 24 años sin pisar la Primera división y con la visitante sospechando que se trata de un ‘ahora o nunca’ en cuanto a poder ver a los suyos en el mismo campeonato que juegan
Barcelona,
Real Madrid y compañía.
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