No fue la tierra la única que bebió sangre entre 1914 y 1918; durante la Primera Guerra Mundial , las aguas de los cinco océanos se tiñeron también de rojo carmesí y se estremecieron con el tronar de los cañones. «Hemos olvidado este frente porque batallas legendarias como Verdún, Somme o Passchendaele han sido la base sobre la que se ha creado el relato y la memoria de este conflicto». Roberto Muñoz Bolaños , doctor en Historia Contemporánea, tiene claro que hay que sacar del ostracismo la campaña naval que enfrentó a las Potencias Centrales y a la Triple Entente. Un enfrentamiento marcado por el desastre germano y cuyos ecos, según desvela a ABC el autor del reciente 'Lucha de...
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