El bombardero B-2 Spirit ha pasado a formar parte ya del imaginario popular y, vista la insistencia de Estados Unidos en contar y cantar su operación ultrasecreta en Irán, esta es una victoria que a Trump le importa mucho: otra vez el mundo nos admira, dirá. Hay quien ha dejado de pensar en el imperio romano una vez al día para dejarle sitio a este avión, que parece sacado de la imaginación de un diseñador de videojuegos, algo que no es descartable, y cumple unas cuantas fantasías masculinas. Este invento es la mejor publicidad que puede hacerse del progreso humano: si somos capaces de hacer esto, ¿qué no podremos hacer, qué no podremos crear, hasta dónde no podremos llegar? La...
Ver Más