El
Girona entra en una cuenta atrás decisiva. A poco más de diez días del inicio de la pretemporada —
8 de julio—, la dirección deportiva del club sigue sin haber cerrado ni una sola incorporación para el nuevo proyecto de
Míchel, a pesar de que el técnico lleva tiempo lanzando señales de alerta. El vallecano ha sido claro en cada comparecencia: una de las claves del difícil curso anterior fue no poder contar con gran parte del grupo desde el arranque del verano, algo que, por ahora, vuelve a repetirse.
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