El autohomenaje de
Ceferin para explicar la nueva Champions con un anuncio protagonizado por él mismo. Las encuestas de calle y la insistencia de los programas deportivos para darles algún valor informativo. El sensacionalismo burdo de la serie ‘Secretos del deporte’ de Netflix. Los relatos lacrimógenos en las puestas en escena de las retiradas de los futbolistas. La pataleta informativa de los medios florentinocentristas por no darle el Balón de Oro a
Vinicius. El uso del grafismo de las miras telescópicas sobre entrenadores o jugadores para señalarles mediáticamente. El combate del brilli-brilli entre
Jake Paul y
Mike Tyson. El adiós televisivo de
Rafa Nadal en Málaga. El morbo por el vídeo viral de
Áxel Pons. La expectativa televisiva por los cuatro arañazos que tenía
Guardiola en la cabeza. El coste del vídeo ‘Volem la pilota’ del 125 aniversario del Barça. La poca repercusión de la denuncia de
Ares Masip sobre las agresiones sexuales que sufrió en la Copa del Mundo de Mountain Bike. La épica que puso TV3 al corte de mangas de
Laporta en Arabia Saudí. La recreación visual de los informativos con la violencia de los grupos ultras. El exceso de noticias sobre grandes hazañas deportivas e historias de superación que insisten en el lema tóxico del “si quieres, puedes”. El true-crime en el que se convirtió el juicio por la muerte de
Maradona y el morbo con las fotos del jugador agonizando. El sensacionalismo de ‘Jugones’ para explicar el acoso sufrido por la tenista
Emma Raducanu. Los cónclaves testosterónicos de la cúpula de la Kings League riéndose las gracias unos a otros. La irrupción de
Belén Esteban y
María Patiño en el descanso del Atleti contra el Barça. Los de laSexta persiguiendo la camilla de
Cillessen saliendo de la ambulancia para obtener lo que ellos llaman “imágenes brutales”. Los malabares argumentales con el doble toque de
Julián Álvarez en el penalti. Convertir a los periodistas en protagonistas de la noticia. La obsesión con los primeros planos de los aficionados tristes en la grada, antes de terminar un partido. La oportunidad perdida del documental de Netflix ‘Baila, Vini’, sobre Vinicius. Las guerras dialécticas forzadas en ruedas de prensa para sobredimensionar las polémicas.
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