Después de una semana agazapado en medio de los bombardeos primero israelíes y luego estadounidenses, un Alí Jamenei desafiante reapareció este jueves en las pantallas de los 90 millones de iraníes. Frente al éxito que Donald Trump celebraba este miércoles en la cumbre de la OTAN en La Haya, el Líder Supremo asegura que la república islámica se ha alzado con la «victoria» frente a Israel y que ha «propinado una dura bofetada» a Estados Unidos. En su mensaje televisado, el primero desde el alto el fuego anunciado por Trump y acatado el lunes por Teherán y Tel Aviv , Jamenei incluso se permite amenazar a los norteamericanos con volver a atacar sus bases en Oriente Próximo. «Que Irán tenga a su alcance importantes bases de EE.UU. en la región y pueda actuar cuando lo estime necesario es un hecho trascendental, y en el futuro ese hecho puede repetirse –advirtió–. En caso de agresión, el coste para el enemigo será sin duda elevado». La reaparición de Jamenei tiene lugar horas después de que el presidente norteamericano afirmara en la ciudad neerlandesa que la semana que viene se reanudarían las conversaciones directas entre EE.UU. e Irán, si bien no consideró necesario firmar un acuerdo con Teherán sobre su programa nuclear. Además, el mensaje del Líder Supremo iraní se produce mientras la Administración Trump trata de rebatir el contenido de un informe preliminar de la inteligencia de EE.UU. que minimiza el impacto de los bombardeos del pasado fin de semana sobre las instalaciones nucleares iraníes. El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, sostiene que el presidente dirigió «la operación más compleja y secreta de la historia» y que se completó con un «éxito rotundo».