Castilla-La Mancha ha conseguido invertir la tendencia demográfica en las zonas de extrema despoblación desde el 2021, año de aprobación y entrada en vigor de la Ley de medidas sociales, económicas y tributarias contra la despoblación y para el desarrollo del medio rural en la región. En concreto, por primera vez en muchos años, las zonas de extrema despoblación (aquellas que tienen menos de ocho habitantes por kilómetro cuadrado) han registrado tres años consecutivos de crecimiento poblacional, ha informado la Junta en nota de prensa. Datos que ha dado el comisionado del Reto Demográfico, Jesús Alique, en el transcurso de la jornada que ha servido para presentar el informe 'Guadalajara como Destino Vital', del Observatorio de la Despoblación de Guadalajara, iniciativa conjunta de la Diputación de Guadalajara y la Fundación General de la Universidad de Alcalá, presentado en Fontanar. La provincia de Guadalajara es la que ha registrado un mayor crecimiento, hasta un seis por ciento, con 3.307 personas más, «muy por encima del crecimiento de la población de la región». Según Alique, «una de cada tres personas que se ha vendo a vivir a la provincia en estos años, lo ha hecho a zonas de extrema despoblación». Y ha añadido que se está dando un aumento de población joven, de entre 19 y 26 años, en municipios despoblados, especialmente en las provincias de Guadalajara y Cuenca. Por otro lado, el informe 'Guadalajara como destino vital' pone de manifiesto que esta provincia está entre las diez con mayor esperanza de vida en España debido, en buena parte, a la calidad del sistema sanitario con ratios de centros de salud y camas hospitalarias por habitante muy por encima de la media nacional. Finalmente, Alique ha desterrado los estereotipos que hay en torno a los pequeños pueblos, que también presentan «atractivos para vivir e invertir, especialmente con las medidas que hemos puesto en la región para hacer frente a la despoblación».