Aunque nada más concluir, la carrera sprint de Brno saltó a las pantallas que Marc Márquez, al igual que Rins y Ogura, estaba siendo investigado por incumplimiento de la reglamentación de las presiones mínimas en carrera, el lenguaje corporal de Marc Márquez no dejaba lugar a interpretaciones. Lo tenía bajo control y sabía que iba a ser puro formalismo, como acabó siendo en los tres casos. Y luego Dorna confirmó que había habido un desajuste en el sistema de medición de Dirección de Carrera.
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