Al ritmo de 'My Way', la clásica canción de Frank Sinatra; con sus guantes sobre el octágono y con el calor de su gente. D
ustin Poirier dice adiós al deporte con un sabor agridulce. Arropado por toda la UFC y los aficionados de las artes marciales mixtas,
El Diamante abraza el retiro tras caer ante Max Holloway en una batalla sin cuartel, que valió la primera defensa del título 'BMF' para
Blessed,
pero que también dibujó una de las despedidas más emotivas jamás acontecidas dentro de la compañía de MMA más prestigiosa del planeta. La leyenda deja su pasión con una noche de ensueño.
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