En los últimos años,
la forma en que se comenten ciertos delitos ha cambiado drásticamente, sobre a raíz del impacto que ha tenido internet en nuestra vida diaria.
Las estafas y los fraudes online se han vuelto algo muy habitual, no solo en España, sino en muchos rincones del mundo. Y es que casi todos llevamos un móvil con conexión a internet encima y una dirección de correo electrónico,
lo que nos deja expuestos, muchas veces sin darnos cuenta, a posibles engaños.
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