Diez consejos para no desesperarte (y para saber por fin si necesitas fibra, satélite o 4G)
En muchas zonas rurales, tener internet sigue siendo una lotería. Si no hay fibra y la señal del móvil entra como el hilo de una aguja, la frustración está garantizada. Y no es solo una cuestión de ver series sin cortes: hablamos de estudiantes que no pueden conectarse a clase, agricultores que no pueden usar sus sensores, o pequeños negocios que no pueden ni enviar una factura.