Solución de dos Estados gana fuerza internacional mientras Gaza alcanza niveles críticos de hambre y destrucción
La tarde de este jueves el presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció que su país reconocerá oficialmente a Palestina como Estado. El anuncio se formalizará en septiembre, durante la Asamblea General número 80 de Naciones Unidas, en la que Francia copresidirá junto a Arabia Saudita una conferencia internacional destinada a relanzar la llamada solución de “dos Estados”. Un paso histórico, que convierte a Francia en el primer país del G7, y del Consejo de Seguridad de la ONU, en dar ese reconocimiento oficial. “No hay otra alternativa”, señaló el mandatario galo.
“La urgencia ahora es que la guerra en Gaza termine y que la población civil sea rescatada”, expresó Macron. “Hay que construir finalmente el Estado de Palestina, asegurar su viabilidad y permitir que, aceptando su desmilitarización y reconociendo plenamente a Israel, participe en la seguridad de todos en Oriente Medio”, agregó el mandatario francés en su cuenta de X.
Macron también envió una carta al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, en la que asegura que Francia busca “hacer una contribución decisiva a la paz en Oriente Medio” y que movilizará a sus socios internacionales en ese objetivo. Abbas, por su parte, ya había hecho llegar una carta al Presidente Gabriel Boric solicitando el apoyo de Chile para que en esta conferencia impulse un plan de paz con garantías internacionales y un calendario específico.
El anuncio de Macron generó un fuerte rechazo desde Israel y Estados Unidos. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reaccionó tajantemente en redes sociales, acusando a Macron de “recompensar el terror” y de poner en riesgo la seguridad regional. Según él, el Estado palestino sería una plataforma para la destrucción de Israel. Otros miembros del gobierno israelí fueron aún más duros.
Emmanuel Macron, presidente de Francia y Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel
El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, agradeció a Macron, irónicamente, por darles una razón más para aplicar la soberanía israelí sobre Cisjordania ocupada y abandonar lo que llamó “el fallido concepto de establecer un Estado terrorista palestino”. “Esa será nuestra adecuada respuesta sionista a la presión unilateral y las medidas coercitivas lideradas por el presidente Macron y sus aliados”, señalo el ministro. Sus palabras llegan justo después de que el Parlamento israelí aprobara, por amplia mayoría, la anexión total de Cisjordania.
La retórica de los sectores más radicales del gobierno israelí apunta a un proyecto de consolidación del llamado “Gran Israel”, basado en una interpretación del sionismo religioso que incluye territorios que van del Nilo al Éufrates. La ministra de Transporte, Miri Regev, incluso se burló de Macron, comparando París con Kabul, mientras que el ministro de la Diáspora difundió un gif ofensivo hacia el mandatario francés.
Desde Washington, el secretario de Estado, Marco Rubio, también se sumó a las críticas. Acusó a Francia de debilitar la búsqueda de paz y de legitimar la propaganda de Hamás. Pero estas posturas, tanto desde Israel como desde EE.UU, van hoy contra la corriente internacional.
El reconocimiento de Palestina como Estado es un derecho inalienable que, si nos atenemos estrictamente a la definición que da el derecho internacional, cumple todos los requisitos: “Un territorio, un pueblo, un sentimiento nacional, instituciones que forman un Gobierno y la voluntad de ser reconocido“, una voluntad que en la actualidad, 140 de las 193 naciones miembros de la ONU reconocen. Palestina ya es un Estado.
Además, Reino Unido dejó entrever que podría seguir el mismo camino. El primer ministro británico, Keir Starmer, declaró que la categoría de Estado es un “derecho inalienable del pueblo palestino”, y que un alto al fuego podría abrir el camino hacia ese reconocimiento. Arabia Saudita, Rusia y China también celebraron el anuncio francés, destacando que la solución de dos Estados es la única vía realista para poner fin al conflicto.
El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer. Foto: Kirsty O’Connor/ No 10 Downing Street
Se profundiza la catástrofe humanitaria en Gaza
Mientras los apoyos diplomáticos crecen, la realidad en Gaza empeora cada día. La situación humanitaria es desesperante. La ONU habla del “infierno en la tierra”, con más de un millón de palestinos, en su mayoría niños en riesgo severo de morir por desnutrición. Las agencias humanitarias han advertido desde hace meses que las restricciones impuestas por Israel a la entrada de ayuda están generando una hambruna masiva y deliberada.
Las imágenes de Gaza son brutales: niños con huesos marcados, cuerpos famélicos, hospitales sin medicamentos, mercados vacíos. Ya se cuentan 114 muertos por inanición, 82 de ellos menores. Un genocidio documentado en tiempo real, transmitido al mundo, pero ignorado por la comunidad internacional durante meses.
Hoy, las condenas llegan tarde, demasiado tarde para los más de 59 mil muertos y los millones de desplazados. Incluso dentro de Israel, hay una narrativa peligrosa que justifica esta realidad. El ministro de Patrimonio israelí, Amihai Eliyahu, dijo que “toda Gaza será judía… el gobierno está presionando para que Gaza sea destruida. Gracias a Dios, estamos erradicando este mal. Estamos expulsando a la población que se educó con ‘Mi Lucha’ (el libro de Adolf Hitler)”.
Niño palestino en claros signos de desnutrición debido a la extrema hambruna que afecta a Gaza. Vía X@MyPalestine0 20/07/2025
Por su parte, el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, afirmó que no hay hambre en la Franja de Gaza. En un post en X, el líder del partido de extrema derecha Otzma Yehudit, dijo que, si los palestinos tuvieran hambre, habrían liberado a los cautivos israelíes retenidos en el territorio asediado. Además, afirmó que apoya “matar de hambre a Hamás en Gaza”.
A nivel internacional, la comunidad humanitaria está al límite. Médicos sin Fronteras publicó testimonios desgarradores de sus trabajadores en Gaza: médicos que atienden a niños moribundos mientras ellos mismos comen solo una vez cada dos días. Un trabajador de la ONU describió la situación así: “La gente en Gaza no está ni muerta ni viva, son cadáveres andantes”.
Israel asegura que facilita el ingreso de ayuda, pero sus propias autoridades han declarado que “ninguna nación alimenta a sus enemigos”. Asimismo, las afirmaciones de que Israel busca evitar que Hamás robe esta ayuda se contradice con una auditoría interna de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), que no han encontrado pruebas de que Hamás robe suministros.
Como si la situación no fuese ya lo suficientemente terrible, este viernes Israel nuevamente bombardeó un campo de refugiados en Gaza, específicamente en la escuela “El Cairo” que funciona como albergue para los desplazados. Tras el ataque, se reportaron múltiples heridos, entre los que destacó, lamentablemente, un menor de edad que perdió uno de sus brazo. Las imágenes fueron rápidamente difundidas por redes sociales, mostrando al pequeño siendo atendido en el suelo en uno de los pocos centros asistenciales que sigue funcionando en el enclave palestino.
Gazaties huyen de una zona bombardeada en la ciudad. Vía X
@EyeonPalestine
Las negociaciones por una tregua están estancadas
Israel retiró a sus negociadores de Qatar, alegando que Hamás mantiene condiciones que Israel no acepta, mientras que movimiento islamista reclama a Israel como condiciones retirar al ejército del enclave y permitir la entrada de ayuda humanitaria repartida por organismos internacionales. Estados Unidos también retiró a su equipo acusando falta de compromiso por parte de la milicia palestina. Sobre la mesa hay una posible tregua de 60 días con intercambio de prisioneros y aumento de ayuda, pero los avances son mínimos. Desde Israel comentaron que durante la próxima semana retomarán las negociaciones.
La guerra que Israel libró contra Irán fue breve, con ataques precisos, objetivos claros y resultados que realzaron su prestigio militar. La guerra contra Hamas en Gaza se ha vuelto interminable, indiscriminada y militarmente inútil. Está convirtiendo a Israel en un paria. Fue parte de lo que el medio The Economist publicó este viernes.
La situación es grave. Más del 80% de los edificios están dañados y dos millones de personas han sido desplazadas, hacinadas en el centro de la Franja, en un área que constituye el 12% de lo que fue Gaza.
La ofensiva israelí ya no tiene lógica militar. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) controlan aproximadamente el 70% de la franja. Hamas está derrotado. Sus líderes han muerto, su capacidad militar es una ínfima fracción de la que tenía el 7 de octubre de 2023 y sus combatientes están concentrados en zonas que representan entre el 10% y el 20% del territorio. Las operaciones de las FDI están logrando poco.